El pasado 13 de diciembre aconteció un hecho histórico, en Dubai se realizó la reunión de todos los gobiernos del mundo y acordaron el abandono de los combustibles fósiles a corto plazo, que supone un cambio drástico para el sistema energético mundial.
Debemos tener en cuenta que el uso del petróleo, carbón y gas ha aumentado anualmente, llegando este año 2023 a máximos. Paralelamente, ha habido un crecimiento exponencial del uso de energías renovables, principalmente la solar y la eólica, ya que, han duplicado su producción en comparación de años anteriores.
A finales de 2022, los analistas de Wood Mackenzie ya ofrecieron 10 predicciones para el 2023, y la gran mayoría resultaron acertadas. Para el 2024, se mantendrán algunas de las tendencias vistas en los últimos meses y aparecerán de nuevas, como veremos a continuación.
Ralentización solar
Durante la próxima década seguirá creciendo la capacidad solar, pero se prevé que para el 2024 se empiece a notar como se ralentizan las instalaciones solares nuevas. Esto ocurre, debido a que los últimos años ha habido un crecimiento exponencial (de casi el 30% entre el 2019 y el 2023) por lo tanto para el 2024-2028 se prevé que aumente en un 0% y así se mantendrá bastante parecido el número de nuevas instalaciones.
De este modo, en 2024 llegaremos al punto de inflexión, que se caracteriza por un crecimiento bastante más lento al que habíamos visto en los últimos años. Cabe destacar, que el mercado de energía solar actualmente es muy grande y es sostenible que se ralentice de esta manera.
Debemos puntualizar, que no todas las regiones se encuentran en este punto, por ejemplo Oriente Medio o África están en una situación bastante diferente, ya que, todavía no han alcanzado el punto de inflexión.
Energía nuclear
La energía nuclear sigue subiendo en cuanto a popularidad y además se considera una solución ante la crisis de energía mundial. Todo y que hay un cierto rechazo por parte de la población a utilizar esta energía frente a otras renovables y combustibles fósiles, ha demostrado ser la única solución fiable y bastante sostenible para generar energía.
A raíz de la guerra en Ucrania y la inestabilidad que ocasiona, en Europa se prioriza la seguridad de suministro de gas para no tener esta dependencia con Rusia. En el pasado ya se había intentado invertir en nuevos suministros, pero no había acuerdo entre las partes,, hasta que llegó está situación de crisis que provocó un aumento de interés entre las partes para por fín llegar a acuerdos.
Es importante destacar, que el gas es un combustible fósil y acabará desapareciendo en un futuro no muy lejano, pero al ser el más aceptado por la población seguirá teniendo un papel importante. En los próximos años veremos un reajuste por parte de empresas y gobiernos para adaptarse a la nueva situación y la nueva demanda del gas.
Producción de petróleo
En 2023 se ha observado que los países no pertenecientes a la OPEP han aumentado su producción de petróleo y esto ha generado que el grupo OPEP+ deban reducir su producción para que no se reduzcan drásticamente los precios.
Esta ralentización se prevé que dure todo el próximo año, debido a la reducción de producción de petróleo de Estados Unidos. Así, los países que no pertenecen a la OPEP desaceleraran su producción y se reducirá la presión que ha sufrido el grupo OPEP+ en el año 2023.
Petróleo y gas estadounidense
La previsión para el 2024 es que se siga buscando la manera de mejorar la eficiencia tanto del petróleo como del gas. Dicha innovación e investigación, implicará un gran gasto por parte de Estados Unidos, aunque será algo menor que en 2023.
Todo y esto, la previsión es que la producción de petróleo y gas en todo el país siga creciendo. Esto será posible gracias a los equipos de perforación y a las mejoras que ya se han conseguido en términos de eficiencia y calidad.
Exploración y producción
En los últimos años ha habido un cambio de tendencia por parte de las empresas de todo el mundo en términos de exploración y producción. Actualmente, las fusiones y adquisiciones por parte de empresas y gobiernos se centran en diversificar para tener más estabilidad y solvencia a largo plazo.
La internalización es parte de la estrategia, Estados Unidos intenta atraer empresas de otros países para mejorar su propia producción e intereses.
Proyectos de hidrógeno
En los últimos años ha aumentado el interés por el hidrógeno bajo en carbono gracias a las políticas gubernamentales y los proyectos corporativos. De la totalidad de proyectos (más de 100 millones por año) casi el 80% se inclina hacia el hidrógeno verde, producido a través de agua electrolizada.
Actualmente, esta tendencia no está instaurada, sino que tiene un proceso de maduración lento. Principalmente esto ocurre debido a los altos costes actuales y la dificultad en obtener compromisos fiables.
Compensaciones de Carbono
En 2023, hubo un descenso de la producción y uso de carbono, debido a la falta de confianza por parte de los compradores. Esto ocurrió, porque no se logró ningún acuerdo sobre el artículo 6 y el mercado sintió frustración.
A partir de esta situación, la previsión indica que para el 2024 habrá una mejora. Se ha visto que los compradores están eliminando del mercado aquellas compensaciones que no son de alta calidad y como no hay una supervisión por parte de la ONU, los gobiernos independientes están estableciendo claridad y nuevas directrices, intentado mejorar. Todos estos esfuerzos es muy probable que se vean compensados durante este nuevo año.
Tecnología de captura, uso y almacenamiento (CCUS) de carbono
Se presentan muchos proyectos de CCUS para este año 2024, más de 100 proyectos, de los que al menos el 50% tiene altas probabilidades de llegar al éxito. Se ha logrado una plena implantación de las nuevas técnicas de captura del dióxido de carbono; modularización, bio-reciclado y adsorción sólida.
Dichas técnicas permiten una disminución de los costes y también reducen la intensidad energética si lo comparamos con la metodología utilizada hasta el momento. Si se alcanza el uso y su comercialización, veremos una reducción importante de las industrias químicas y cementeras.
Geoingeniería
Recientemente se ha conocido el primer balance mundial de la COP28, donde se observa que el presupuesto destinado al carbono se ha reducido. Actualmente la meta fijada es no superar los 1,5 ºC, esto significa que toneladas de carbono se están agotando y que debemos eliminar/capturar/almacenar más toneladas para que el calentamiento global no supere el objetivo de 1,5 ºC.
La geoingeniería puede ayudarnos, ya que, permiten capturar el carbono y reflejan luz hacia el exterior (ayudando a que no haya un sobrecalentamiento en el planeta). Se espera que durante el transcurso del año, los gobiernos contemplen esta solución y junto con las unidades científicas para investigar los efectos que la geoingeniería podría tener.












