La tendencia de las últimas semanas respecto al gas era un vaivén de precios, rozando mínimos pero sin acabar de cruzar la línea. Hasta esta última semana, donde se ha observado como el precio ha llegado a mínimos, situándose por debajo de los 30€/MWh después de varios años sin reducirse tanto. Concretamente, cayó el lunes más de un 6% quedando en 29,9 €/MWh.
En general en toda Europa, se ha observado una menor demanda de gas para el mes en que nos encontramos respecto años anteriores. La previsión era que aumentara la demanda debido a la ola de frío registrada en América y también por la influencia de las restricciones de GNL de Qatar, pero esto no ha sucedido. Las reservas de las que disponemos siguen a gran capacidad y no hay una gran previsión de ser vaciadas a corto plazo.
Es importante tener en cuenta que el precio actual del gas, es más usual como precio mínimo en verano (por la poca demanda) que no en pleno invierno, así que esta casuística va a contribuir a un aumento de volatilidad y negociación en el mercado europeo.
El clima tampoco está favoreciendo la normalidad de distribución de gas, con unas altas temperaturas para la fecha actual, esto implica un menor consumo por parte de la ciudadanía, hecho que también afecta al precio de la electricidad, donde ha tenido durante el mes de enero una importante caída tanto en consumo como en precio.







