A nivel global, en 2023 se superó el 30% de electricidad producida a través de fuentes renovables. Si acercamos la lupa, la unión europea generó más del 40%, por encima de la media global, y esto es principalmente gracias a España.
Concretamente nuestro país, se sitúa el octavo en la lista en generar mayor cantidad de electricidad a través de energía solar y el séptimo país con mayor generación de eólica.
Y ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Desde el 2000 la producción renovable se empezó a acelerar gracias a inversiones y a la consciencia sobre el cambio climático, con todo esto, el ritmo de crecimiento ha sido exponencial. El resultado lo vemos en la intensidad de C02, que se ha reducido en un 12% comparado con 2007. Además, la UE ha puesto muchos medios para alcanzar esta mejora, por eso tiene un promedio más elevado comparado con otros continentes.
Por primera vez, se ha realizado un informe de la situación global energética, dando muchos datos, hasta ahora reservados, de 80 países (representando el 92% de la demanda mundial), además cuenta con el historial de más de 200 países.
Hace unos años, nadie esperaba este acelerón tan rápido, y tan necesario, contando que la energía solar fue la primera en despegar a nivel mundial, ha conseguido mantener su estatus y estar por encima de otras energías como la eólica.
Dicho informe concluye que este crecimiento, principalmente de la solar y la eólica, ha comprometido la generación fósil y da mucha importancia a la concienciación de la electricidad limpia y de reducir la contaminación y en la lucha contra el cambio climático, en la que la sociedad de hoy en día, está mucho más comprometida.
Generación fósil
Las energías renovables han limitado más de la mitad el crecimiento de los combustibles fósiles, esto lo vemos en la gran reducción de emisiones, disminuyendo casi el 50%. España es uno de los países que encabeza la lista con la mayor caída, también ha sufrido una gran disminución Europa y Estados Unidos.
Esto se va a seguir produciendo, es inevitable. El ritmo de este descenso sobre todo estará condicionado por el crecimiento, el impulso y la inversión en energía renovable. Está previsto ampliar la infraestructura renovable para el 2023 (por parte de la ONU), así alcanzamos mayor producción de energía renovable (se espera que un 60%) y conseguir el objetivo climático de 1,5ºC.








