Actualmente, las baterías son producidas en China y distribuidas por Europa, pero se está trabajando en cambiar esto y poder crearlas dentro de la Unión Europea. Esto produciría una reducción en emisiones de casi el 40%, comparado con China y concretamente el ahorro de carbono sería de más del 60%.
Es posible que España fuera visto con buenos ojos para este proyecto, ya que, es el tercer país europeo con mayor capacidad de generar energía verde. Si pudieramos fabricar las baterías en nuestro país, ahorraríamos una gran cantidad de C02. Además, hay que tener en cuenta que más del 50% de las baterías que provienen de China tiene el riesgo de retrasarse, reducirse o cancelarse si las medidas del gobierno no son más contundentes.
Actualmente, los requisitos en sostenibilidad y las políticas de transporte y medio ambiente estuvieron estudiando cómo solventar estos problemas, cuando entren en vigor estas nuevas leyes, van a requerir muchos cambios para reducir la contaminación, como la producción local.
En Europa podemos decir que tenemos una situación bastante buena, concretamente Francia, Alemania y Hungría son los países que más han avanzado en su capacidad para gigafactorias, gracias a subvenciones y a inversión. Por el contrario, los países nórdicos y España tienen la mayor capacidad de producción pero con un riesgo medio, debido a la falta de proyectos.
Por estos motivos, se ha solicitado que apliquen requisitos estrictos sobre sostenibilidad para que las baterías puedan fabricarse a nivel local y reforzar la financiación de Europa.
Como conclusión, este cambio será difícil, dado el dominio de China y las limitaciones logísticas de Europa. Los datos indican, que en la UE tenemos capacidad para fabricar más del 50% de la demanda, de aquí al 2030, pero ahora hay muy pocas plantas operativas. Desde Europa debemos mantenernos firmes, eliminar la incertidumbre y establecer objetivos sostenibles, así tener financiación y poder producir las baterías de forma local y más sostenible.







