Los investigadores de CityU han desarrollado una célula solar de perovskita invertida basada en una monocapa autoensamblada, que puede mejorar la estabilidad térmica de la célula. Este hallazgo podría revolucionar la industria de la energía y tiene una gran alcance internacional.
Esta investigación surgió por un reto personal y específico; por la inestabilidad térmica de las células solares de perovskita. El principal problema, es que dichas células funcionaban muy bien en frío, pero tenían una tendencia a incrementar su temperatura y a disminuir su eficiencia.
De este modo, los investigadores hallaron la monocapa autoensamblada (SAM) que actúa como escudo ante las altas temperaturas para mantener el mismo nivel de rendimiento. Este punto era clave, ya que las altas temperaturas pueden provocar la fractura de enlaces químicos y esto afecta negativamente a su eficiencia.
Como conclusión, la investigación fue muy reveladora ya que ha supuesto la posible transformación del panorama de la energía solar. Al alcanzar la estabilidad térmica de las células mediante el diseño innovador del SAM, permite un funcionamiento óptimo, incluso con temperaturas altas.
Este es el avance más innovador, ya que era el principal obstáculo para el uso de las células solares de perovskita. Dicha tecnología, si se comercializa, puede ayudar a reducir el uso global de los combustibles fósiles y reducir así, el impacto del cambio climático.









