España lideró la reducción del precio de la electricidad, con el quinto precio más bajo de toda la Unión Europea a 0,18 €/Kwh, seguido por Bulgaria (0,11€/KWh), Hungría (0.1161€/KWh), Malta (0.1256€/KWh) y Polonia (0,1769€/KWh). Los 5 países se encontraban por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 0,28 €/KWh.
Por el lado contrario, en Países Bajos aumentó el precio de la electricidad y registró el precio más alto del primer semestre, junto con Bélgica, Rumania y Alemania todos por encima de 0,40€/KWh.
Además, España ha padecido el mayor descenso de toda la UE en la primera mitad del año, con una reducción de más del 40%, debido a las medidas de reducción de impuestos y tasas. De igual modo, los impuestos también fueron menores en Irlanda, con un descenso del 90%, debido a que el Gobierno ofreció desgravaciones y reducciones del IVA a los consumidores domésticos. Aunque, también se observaron impuestos negativos en países como Portugal, Luxemburgo o Lituania, resaltando que la proporción mayor fue en Polonia, representando casi el 50% del total.
El total de impuestos a nivel de la Unión Europea fue ligeramente superior al 19%, un aumento importante en comparación con el 2022, conllevado por la reducción de subsidios y prestaciones.







